lunes, 25 de enero de 2016

Cinco años

 Hoy este blog cumple cinco años y la verdad, no sé si se me han hecho largos o cortos. Cinco años pueden dar para mucho, no en vano en este tiempo han pasado muchas cosas, he cambiado varias veces de trabajo y hasta he tenido un hijo. Sin embargo, a veces tengo la sensación de que este blog no ha llenado suficientemente el espacio transcurrido y es que quizá... los anfibios y reptiles de una región como La Rioja, no den para tanto tiempo. No digo que lo considere un fracaso, ni mucho menos. Ha servido para poner en movimiento a un grupo de personas interesadas en la herpetología, se han dado charlas, efectuado muestreos y colaborado en estudios. Lo que ocurre es que simplemente a veces uno no sabe bien que escribir y no está dispuesto a escribir la misma clase de entradas un año tras otro. Por eso este año que acaba de empezar sea posiblemente el último, para la posteridad quedarán las fotos y los textos publicados. ¡Pero ojo!... he dicho posiblemente, lo cual no asegura su cierre y deja la puerta abierta a que la  actividad continúe el tiempo que sea necesario.


Pasado, futuro y presente en la cumbre de Peña Isasa (1456 m).
Foto: Jorge Ezquerro.


 En cualquier caso lo único seguro es que somos cinco años más viejos y tras varias mudas quiero agradecer a todas aquellas personas que leyeron, comentaron, siguieron, participaron o compartieron en este tiempo transcurrido. Escribir algo y ver que genera reacciones -aunque sean encontradas- siempre es grato y ayuda a disipar la sensación de haber perdido el tiempo. Por ello os doy las gracias a todos y os aseguro que pase lo que pase, no quedarán cabos sueltos ni cosas inacabadas. No cerraré este blog -en el caso de que lo haga- sin dejarlo todo bien atado.

     Herpetosaludos y muchas gracias!

domingo, 17 de enero de 2016

Qué no nos toquen Peña Isasa

  La siguiente entrada no tratará de herpetología, ni siquiera sobre fauna... esta vez a modo de "Off-topic" hablaremos de Peña Isasa, una montaña que sin ser ni mucho menos la más alta, si que pudiera considerarse la más singular, por sus exclusivas características.


 -ACTO I:  UNA GRANDEZA ÚNICA

 Toda mi vida me he sentido afortunado de haber nacido en mi tierra, más que nada porque de haber nacido en cualquier otro lugar no tendría el privilegio de poder contemplar cada día a Peña Isasa.


Peña Isasa, 1.456 m. Con las primeras nieves de este tardío invierno, vista desde Bergasilla Somera.


 Un pico que pese a no llegar a los 1.500 metros, se asoma hierático al valle del Ebro, destacando como un gigante de piedra entre enanitos de barro. No en vano, desde esta no tan modesta mole, uno obtiene una excelente panorámica de todo el Sistema Ibérico Septentrional y puede observar -entre otros picos- el San Lorenzo y la Mesa de Cebollera, gran parte de la cordillera pirenaica en días claros y como no, al este... el Moncayo, que sin duda cada mañana contempla orgulloso a su hermano pequeño.

     
Ladera este de la cumbre de Peña Isasa. La nieve caída se muestra
delatora de las fechorías perpetradas para plantar pinos. 
 Sus empinadas laderas son recorridas diariamente por la lúgubre sombra de los buitres (Gyps fulvus) y escrutadas minuciosamente por el águila real (Aquila chrysaetos). Entre sus abruptas crestas lanza el gran duque (Bubo bubo) su altivo canto y las chovas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) hacen piruetas, mientras que, el azul del cielo es cortado a cuchillo por el picado del halcón peregrino (Falco peregrinus). Al abrigo de sus peñas se ocultan corzos (Capreolus capreolus) y jabalíes (Sus scrofa), también zorros (Vulpes vulpes), garduñas (Martes foina) y gatos monteses (Felis sylvestris). En tanto que sus canchales sirven de refugio a comadrejas (Mustela nivalis), lagartos ocelados (Timon lepidus), lagartijas pardas (Podarcis liolepis) y colilargas (Psammodromus algirus) y a los mayores ejemplares de eslizón tridáctilo (Chalcides striatus) que jamás he podido observar, quizás por aquello de la regla de Bergmann... que decía algo así como que los animales que viven en climas más rigurosos o fríos alcanzan mayor tamaño que otros que habitan lugares más benignos. Incluso es posible que a lo mejor, la escasísima y tímida víbora hocicuda (Vipera latastei), habite todavía los pedregosos desniveles de nuestra sagrada montaña, muy a pesar de la cantidad de botas y cayados que transitan sus descarnadas veredas.

 Pero no tiene Peña Isasa su mayor riqueza en las aves rupícolas, ni en el resto de fauna que mora bajo su sombra, hay algo que lo hace único e irrepetible... su cumbre.

 Elevada sobre el tórrido secarral riojabajeño, tiene no obstante un microclima capaz de permitir crecer a los tejos (Taxus baccata) en plena solana. Es sin duda un clima de montaña donde crecen una serie de plantas únicas, cuyas formaciones no se encuentran en ningún otro lugar de la zona, pues las montañas y sierras vecinas no tienen la altitud suficiente o bien, carecen de su carácter mediterráneo, siendo más húmedas y constituyendo un hábitat distinto.


Imagen de la cara norte de Peña Isasa, con formaciones almohadilladas de Genista hispanica occidentalis,
Erinacea anthyllis y Cytisus oromediterraneus.


 La Directiva Hábitat de Interés Comunitario las denomina "Brezales oromediterráneos endémicos con aliaga" y "Pendientes rocosas calcícolas con vegetación casmofítica". ¡Toma ya!.. bajo tal rimbombancia aparecen plantas tan curiosas y características como el aulaguino (Genista hispanica occidentalis), el erizón (Erinacea anthyllis) o el piorno serrano (Cytisus oromediterraneus), que tapizan el suelo con sus formaciones almohadilladas y configuran un magnífico paisaje, más hermoso aun si cabe al florecer cada año.

Mata de erizón o cojín de monja (Erinacea anthyllis).
 Son plantas de montaña, por eso tienen ese curioso aspecto de cojín, sus ramas crecen cortas y apretadas para protegerse del frío y el viento que reina en estos lugares. Pero también hay otras que con bravura crecen hermosas sobre canchales y al pie de los cortados, como el pudio (Rhamnus alpina) o el guillomo (Amelanchier ovalis), cuyas hojas se tornan de un cálido color rojizo con la llegada del otoño.

 Son unas cuantas -algo así como muchas- las montañas que pueden encontrarse en La Rioja, no conozco sin embargo, ninguna otra que se eleve sobre todas las que la circundan y que además constituya por si misma un hábitat diferente al que puedan presentar sus vecinas. Es por ello Peña Isasa un lugar único, incomparable, insustituible e imprescindible. Una maravillosa joya cimentada en lo más profundo de nuestros recuerdos y nuestra tierra, que lamentablemente nunca ha gozado de una protección y un respeto que se encuentren la altura de tan magnífico gigante.


-ACTO II:  RÉQUIEM POR UN GIGANTE

 El hecho de constituir un medio inaccesible, tan aislado e inhóspito no le ha servido de nada a la cumbre de Peña Isasa. Tampoco el que sus laderas se consideren Hábitat de Interés Comunitario y estén incluidas en la red de espacios NATURA 2000, tal y como puede comprobarse en el GeoVisor de IDErioja, donde sólo tenemos que aplicar la capa "Inventario de Hábitats de Interés Comunitario en Red Natura 2000" para poder ver las parcelas incluidas dentro de esta difusa e insustancial figura de protección.


En color lila, parcelas en torno a la cumbre de Peña Isasa, designadas como Hábitat de Interés Comunitario
 e incluidas en la Red Natura 2000. En amarillo, el vallado perimetral dentro del cual se va a repoblar.


 Sinceramente, nunca creí amenazada la integridad del gigante. Dada su orografía y la escasez de su suelo y desde luego su venerabilidad, lo veía muy lejos de ser alcanzado por proyectos invasivos e infraestructuras. Pero los amantes de la naturaleza tendemos a ser ilusos e idealistas... mientras que algunos ingenieros de montes son como íbices, capaces de trepar y poner sus asquerosas pezuñas en el más extraplomado de los riscos...

Aunque la calidad de las imágenes dejan mucho que desear, puede
apreciarse como era el lugar antes y después. Todo el terreno ha
sido removido sin respetar las matas de erizón.
 El pasado día de año nuevo, como cada uno de Enero, me dispuse a ascender a la cumbre de Peña Isasa. Allí, mi amigo Jorge Ezquerro y yo nos topamos con el espanto... un vallado cinegético nuevo y reluciente nos hizo presagiar lo peor, no tardamos en constatar que estábamos en lo cierto. Ahora, en un pequeño rincón de La Rioja Baja que bien podía pasar por un páramo extraído de un cuento de Tolkien, miles de hoyos cavados con retroaraña se encuentran destrozando el paisaje. Un paisaje cuya visión era un regalo para el alma de todas las personas que ascienden a Pena Isasa. Una visión ahora irremediablemente corrompida, que en el futuro podría ser incluso peor... un asqueroso pinar repoblado bajo el cual nada más crecerá, salvo toneladas de agujas secas.

 ¿No les gustan las repoblaciones ya practicadas hace tiempo?... Todo el valle de Turruncún, vertiente este de la montaña se encuentra repoblado en tiempos del ICONA con pino laricio (Pinus nigra). Una repoblación que por cierto, parece cualquier cosa menos un bosque mediterráneo. Una repoblación cuya impenetrable sombra y gruesa capa de acículas caídas imposibilitan la vida de cualquier otro árbol o arbusto que no sea el pino plantado.


Valle de Turruncún, con el pico Gatún y la Sierra de Yerga al fondo.

En el interior del pinar... por no crecer no crecen ni los pinos jóvenes.


 Pero no son esas las únicas repoblaciones de Peña Isasa, la orientación oeste y parte de la este de su cumbre también sufrieron en su día la invasión del pino. Lugares que pese a su inclinación fueron arrasados, un trabajo que no quiero ni imaginarme el esfuerzo que costó en aquellos años hacerlo a golpe de azada... ¿No hay suficientes pinos ya en Peña Isasa?

 Tras el impacto recibido, desolados, sin palabras y con lágrimas en los ojos, continuamos nuestra ascensión. Pero cuando crees que nada puede ir peor, el destino siempre te depara una nueva vuelta de tuerca. Incluso las empinadísimas laderas inmediatas a la cumbre se encuentran cavadas, no se han respetado ni los canchales que salpican la ladera este, ni los preciosos pudios que crecen en ella, muchos de los cuales han sido brutalmente mutilados para facilitar la colocación del vallado.

Dentro de unos años el pinar de repoblación invadirá toda la ladera.
 Un vallado infame, que discurre paralelo al camino hasta la misma cumbre, privando al observador del disfrute de un paisaje otrora soberbio. Un paisaje que quizás fuera uno de los últimos rincones vírgenes de La Rioja Baja y al que nunca más podremos asomarnos con orgullo.

 No hace ni un año que escribí en este mismo blog la entrada titulada "No más pinos por favor...". En ella expuse mi opinión -que comparto con bastante gente- sobre una situación que me parece catastrófica. En momentos como este, es cuando siento la impresión de que los dioses se burlan de uno mismo, pues ahora tengo que contemplar como Peña Isasa, un lugar simbólico, de impenitente peregrinaje para mucha gente -y en mi caso de una necesidad absolutamente religiosa- es profanado y destruido por la imparable metástasis de las repoblaciones forestales.

 Siempre quedará algo, parecía decirnos allí un solitario ojo de perdiz (Adonis vernalis), florecido entre tanto horror... y así es, pero ya nunca será lo mismo.


-ACTO III:  ¿...Y AHORA QUÉ?

 Echando un vistazo al Plan de Gestión del espacio protegido Red Natura 2000 "Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa". Podemos ver que se trata de un lugar protegido, que teóricamente no se puede tocar, salvo para tareas de conservación. En lo referente a las comunidades vegetales, dichas tareas, u objetivos podemos leerlos en las páginas 25-26.


Páginas 25-26 del Plan de Gestión del espacio protegido Red Natura 2000 "Peñas de Arnedillo,
 Peñalmonte y Peña Isasa"
.


Página 45 del Plan de Gestión del espacio protegido Red Natura 2000
 
"Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa".
 Más adelante en la medida 1.2. "Actuaciones encaminadas a la mejora del estado de conservación de hábitats de interés comunitario" -página 45-, podemos ver las actuaciones previstas.

 De la lectura de tal documento parece desprenderse que las repoblaciones que se lleven a cabo en la zona deberían ser de encinas, quejigos, sabinas o incluso de pudios y tejos. De ser así, ni tan mal... la medida resultante sería tan acertada como falsa. Tanto como ilusa es la mente del que crea que en las horadadas laderas de la cumbre de Peña Isasa, no se van a plantar pinos.

 Pero ¿por qué no?... Si hasta los presupuestos que aparecen en el documento -página 48-, afirman que hay 5.000 euros para restauración y mejora de comunidades de pie de cantil y otros 5.000 para repoblaciones de frondosas...


Página 48 del Plan de Gestión del espacio protegido Red Natura 2000 "Peñas de Arnedillo,
 Peñalmonte y Peña Isasa"
.


 Muy barato ha de resultar producir y repoblar encinas y pudios o se les va ir -sólo un poco- la cosa de las manos. Sólo con el vallado cinegético que nos han plantado se han tenido que ventilar más de la mitad de lo presupuestado. Yo a lo mejor es que soy muy ignorante, muy cenizo o muy escéptico, pero es que no me creo ni una sola palabra de lo escrito en este documento, que no me parece más que una mera declaración de intenciones al tiempo que le entra la risilla floja a quien lo redacta o manda redactarlo.

 Se supone que una Consejería de Medio Ambiente y quienes en ella ocupan cargos, están para conservar nuestro patrimonio -que es de todos nosotros- y qué mínimo, que para cumplir lo que dicen documentos y planes de gestión de lugares protegidos, nada más y nada menos que por la legislación europea. De modo que las actuaciones a contemplar en un espacio como este deberían ir encaminadas al aclarado y reducción de la masa forestal ocupada por el pino, en favor de un desarrollo de la vegetación autóctona y de las repoblaciones con frondosas. Al menos en un mundo ideal debería ser así. Pero como no vivimos en un mundo ideal y dado que tanto los sueldos de estos ingenieros que dependen de la administración, así como las repoblaciones se pagan con dinero público, yo propongo una cosa... que a estos señores se les pague su salario correspondiente y se queden en sus casas tumbados, viendo el Discovery Max, La Ruleta de la Suerte o haciendo lo que les plazca, pero que por favor dejen de tirar nuestro dinero y de destrozar nuestra tierra con repugnantes repoblaciones de pinos.

 Porque que a nadie le quepa la más mínima duda de que lo que se van a plantar son pinos. Desde luego plantarán alguna encina, algún quejigo o algún pudio -o a lo mejor no plantan más que pinos y se quedan tan anchos-. En ese caso, la mitad de estas frondosas se secará y con el devenir de los años veremos aumentado el ya de por sí extenso desierto verde que asola gran parte de nuestro paisaje.

     Herpetosaludos!

lunes, 2 de noviembre de 2015

Las culebras lisas

 Poco conocidas, las culebras lisas son serpientes pequeñas y nada llamativas que pertenecen al género Coronella, formado por sólo dos especies paleárticas distribuidas por el suroeste de Europa y el norte de África en el caso de la culebra lisa meridional (Coronella girondica), y de casi todo el viejo continente hasta el Cáucaso en el caso de la culebra lisa europea (Coronella austriaca). Existe además una tercera especie -cuya taxonomía no es muy clara- en un área tan alejada como es el oeste de la India, la "Indian Smooth Snake", algo así como culebra lisa hindú (Coronella brachyura).


Culebra lisa europea (Coronella austriaca).

Culebra lisa meridional (Coronella girondica).


 Ambas especies se parecen mucho y suelen presentar una librea de color pardo grisáceo, a veces con cierto matiz rojizo. Poseen generalmente un patrón formado por manchas transversales de color oscuro a lo largo del dorso y manchas irregulares difusas en los costados. Son serpientes más o menos robustas cuyo tamaño suele rondar el medio metro, aunque la culebra lisa meridional es más esbelta y puede alcanzar mayores dimensiones, llegando a medir 85 cm. Son habitantes de pedregales y medios rocosos, ocupando la culebra lisa meridional casi todo el territorio de La Rioja, con la excepción de los lugares más frescos, húmedos y de mayor altitud de la sierra. Es en estos enclaves donde resulta sustituida por la culebra lisa europea, de carácter más eurosiberiano. Aún así, su distribución se solapa ampliamente y ambas pueden ser encontradas en una misma localidad.

¿Cómo podemos saber cual es cual?

 Echando un vistazo por encima la culebra lisa meridional parece tener cierto tono rosado, esto es debido a que generalmente luce unas pequeñas manchitas rojizas a lo largo del cuerpo -como si se encontrase sazonada con pimentón-. La culebra lisa europea no suele mostrar esta característica, aunque también se pueden encontrar individuos rojizos.

Coronella austriaca, con brída que va desde el orificio
nasal hasta el cuello.
 También podemos prestar atención a las manchas de la cabeza. Estas culebras poseen una especie de brida de color oscuro que en la culebra lisa europea se extiende desde el orificio nasal hasta el cuello. Sin embargo en la culebra lisa meridional, esta brida continúa por encima de la cabeza en el espacio que hay entre los ojos, dándole más el aspecto de un antifaz.



Coronella girondica, con brída que cruza entre los ojos.
 Sin embargo, a pesar de que estos detalles se cumplen al pie de la letra en muchos ejemplares, no son ni mucho menos unos pilares firmes a la hora de diferenciar las culebras lisas y así, podemos encontrar con relativa frecuencia ejemplares de culebra lisa meridional de aspecto grisáceo o de culebra lisa europea con una patente banda entre los ojos a modo de antifaz.


 A menudo las guías de identificación hacen hincapié en el número y disposición de las escamas supralabiales. De este modo la culebra lisa europea presentaría siete escamas supralabiales, estando de ellas la 3ª y la 4ª en contacto con el ojo. Mientras tanto, la culebra lisa meridional contaría con ocho supralabiales, de ellas la 4ª y 5ª en contacto con el ojo. Todo esto queda maravillosamente bien escrito sobre el papel y suena aún mejor... hasta que uno fotografía una culebra en el campo y después en casa le cuenta las escamas. Eso es exactamente lo que me ocurrió con la culebra lisa meridional de la foto anterior, y es que la variación individual, no entiende de números de escamas... ni mucho menos de normas escritas.


Culebra lisa europea (Coronella austriaca). Normalmente con siete escamas supralabiales.

Culebra lisa meridional (Coronella girondica). Normalmente con ocho escamas supralabiales.


Aspecto de la escama frontal; Arriba: Coronella austriaca.
Abajo: Coronella girondica.
 Pero sí que hay después de todo un par de aspectos que rara vez suelen llevar a error, al menos yo nunca he tenido constancia de que fallen. El primero de todos es la escama rostral, prominente y fuertemente insertada entre las frontonasales en la culebra lisa europea y en cambio mucho menos puntiaguda y sin penetrar entre las frontonasales en la culebra lisa meridional.

 El segundo y -para mi- diagnóstico aspecto es la coloración del vientre. De color uniformemente oscuro, casi negro, en las culebras lisas europeas adultas y con un diseño de manchas cuadrangulares oscuras -normalmente de aspecto ajedrezado- dispuestas sobre un fondo claro, que suele ser amarillento en el caso de las culebras lisas meridionales. Cuestión tan sencilla pues, que casi es para echarse las manos a la cabeza después de tanto leer sobre bridas, antifaces o número de escamas labiales.


Vientres de culebras lisas. 1; Coronella austriaca, adulto. 2; Coronella austriaca, juvenil.
3 y 4; Coronella girondica, dos variantes del patrón habitual exhibido tanto en jóvenes como en adultos.


 Oculta a los ojos del observador, existe también una diferencia biológica entre estas dos especies. Mientras que la culebra lisa meridional pone huevos al igual que la mayoría de reptiles, los embriones de la culebra lisa europea se desarrollan en el interior de la hembra, alumbrando ésta crías vivas tras un periodo de gestación. Son por tanto ovovivíparas, característica que comparten con otros reptiles de nuestra fauna como luciones, eslizones y víboras.

Juvenil neonato de culebra lisa europea (Coronella austriaca).
 Los ejemplares juveniles aparecen como pequeñas réplicas de los adultos, presentando las mismas características y diseño, aunque con una coloración más contrastada. La excepción a este punto la constituye el vientre de los juveniles de culebra lisa europea, que es de color rojizo en los recién nacidos y que va oscureciéndose gradualmente hasta que alcanza la coloración negruzca propia del vientre de los adultos.

 Las culebras lisas son dos especies de serpientes de costumbres muy discretas, que pasan la mayor parte del tiempo ocultas bajo piedras, troncos o en galerías subterráneas. A menudo presentan una actividad crepuscular y nocturna, localizando a sus presas en sus refugios mediante el olfato. Se alimentan principalmente de pequeños roedores y lagartijas, a los que matan por constricción debido a que no tienen veneno, siendo por tanto inofensivas.

     Herpetosaludos!

miércoles, 14 de octubre de 2015

Veranillos de otoño

 Tras el calor del verano, los días otoñales son casi como una segunda primavera para el naturalista. Las noches frescas y los conocidos popularmente como veranillos de San Miguel, de San Martín o del membrillo, propician la actividad de nuestros queridos anfibios y reptiles.

 Ciertamente además, en el campo se encuentran todos los ejemplares juveniles de diferentes especies, lagartos, lagartijas, culebras... que han venido al mundo en esta temporada. Y están ahí mismo, dispuestos a hacer las delicias del herpetólogo aficionado, que tras meses de escasa actividad, regresa al campo con ilusiones renovadas.


Ejemplar juvenil de lagartija colirroja (Acanthodactylus erhytrurus).

Lagartija parda (Podarcis liolepis), bajo el resolillo otoñal.

Joven ejemplar de lución (Anguis fragilis).

Pequeña culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).

Ejemplar juvenil de culebra lisa europea (Coronella austriaca).


 Los atardeceres frescos y tormentosos hacen revivir a los anfibios, que despiden al calor con la esperanza de que este ya no vuelva jamás.


Sapo común (Bufo spinosus).


 Por no hablar de las víboras... Si el tiempo acompaña, estamos ante uno de los mejores momentos del año para observar a estas fascinantes criaturas, que pueden incluso llegar a manifestar un segundo período de celo.


Víbora áspid (Vipera aspis).


 Es la época previa a la llegada del frío, por lo que nuestros anfibios y reptiles se preparan para la hibernación y se apresuran en alimentarse y hacer acopio de reservas. Aunque más tarde al fin y al cabo el viejo invierno no resulte tan duro como cabría esperar, pero por si acaso... ¿Quién sabe?

     Herpetosaludos!

martes, 1 de septiembre de 2015

Lagartos que no lo parecen

 Los eslizones y el lución, son saurios atípicos pertenecientes a familias distintas; Scincidae y Anguidae, respectivamente. Las diferentes especies se caracterizan por poseer las extremidades reducidas, atrofiadas o incluso ausentes. Es debido a este aspecto y a su forma de desplazarse serpenteando entre la hierba, que pueden llegar a confundirse con pequeñas serpientes. De ellas les diferencian varios factores como la tenencia de escamas osificadas -lo que les otorga una extraña rigidez-, la habitual presencia de oído externo y la capacidad de desprender y regenerar la cola para escapar de sus enemigos... pero sobre todo, la presencia de parpados y la consecuente capacidad de poder cerrar los ojos.


Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai).


Detalle de la cabeza y el miembro anterior de un
eslizón ibérico (Chalcides bedriagai).
 En La Rioja existen dos especies de eslizones, una de ellas es el raro eslizón ibérico (Chalcides bedriagai), que es una especie muy escasa y que pasa la mayor parte del tiempo bajo piedras, oculto entre la hierba o enterrado bajo la hojarasca, por lo que rara vez es visible. Se trata de un saurio de unos 10-15 cm. de largo, con aspecto de lagartija robusta y paticorta. Luce una librea de color pardo u oliváceo, con unas anchas franjas más oscuras a lo largo del dorso y los costados y pequeños ocelos de color claro que son mucho más aparentes en la parte posterior del cuerpo.

 En nuestra región, sólo se le encuentra en el extremo sureste, en la cuenca alta del río Alhama, donde vive en laderas secas con vegetación mediterránea y abundante sustrato pedregoso y en encinares aclarados.


Eslizón tridáctilo (Chalcides striatus).


 Mucho más abundante y ampliamente distribuido se encuentra el eslizón tridáctilo (Chalcides striatus). Este curioso animal, tiene el aspecto de una pequeña culebrilla debido a su cuerpo alargado y a que sus patas se encuentran reducidas a unos pequeños muñones. A diferencia del eslizón ibérico, que posee cinco dedos en cada pata, el tridáctilo sólo tiene tres, de ahí su nombre. También es de mayor tamaño, alcanzando los ejemplares más viejos una longitud de unos 30-40 cm. Suele se de color pajizo, pardo amarillento o grisáceo, con un estriado a lo largo del dorso formado por 9-13 líneas más oscuras.

Detalle de la cabeza y el miembro anterior de un 
eslizón tridáctilo (Chalcides striatus).
 En La Rioja pueden encontrase eslizones tridáctilos a lo largo de todo el valle del Ebro, así como en la parte oriental de la sierra donde supera con facilidad los 1.000 metros de altitud. También asciende por los valles de los ríos Iregua, Najerilla y en menor medida también del Oja, donde su presencia se rarifica, a medida que el carácter mediterráneo va cediendo el paso a una mayor humedad y cobertura vegetal del entorno. Es una especie propia de herbazales en espacios abiertos y soleados, ribazos entre cultivos, bordes de acequias, lastonares, etc.

 No existen grandes diferencias apreciables respecto a la edad de los eslizones, los ejemplares juveniles parecen copias a escala menor de sus padres. Tampoco las hay entre sexos, siendo las hembras algo mayores y más robustas que los machos, aunque con idéntica coloración.


Lución (Anguis fragilis), macho adulto.


 El lución (Anguis fragilis) por su parte representa un paso más en esta cadena de "eslabones perdidos" entre lagartos y serpientes. Se trata de un lagarto ápodo, que al igual que las serpientes ha perdido cualquier vestigio de sus extremidades. Otro rasgo que comparte con los ofidios, es la ausencia de oído externo, sin embargo la expresión bonachona de su cara y la presencia de párpados delatan su condición de lagarto. Los luciones suelen ser de color pardo claro, presentando los machos adultos una librea uniforme y -a veces- una serie de ocelos grisáceos o azulados sobre el dorso. Las hembras en cambio son más contrastadas, con los flancos de color oscuro y una línea vertebral a lo largo del dorso oscura también. A diferencia de los eslizones, son los machos los que alcanzan mayor tamaño, pudiendo medir hasta 50 cm.

Ejemplar hembra de lución (Anguis fragilis).
 El lución se encuentra distribuido por toda La Rioja, faltando sólo en las zonas más secas y áridas de la región. Resulta muy común y fácil de encontrar en la sierra y la mitad occidental del valle del Ebro. En la Rioja Baja resulta más escaso, quedando su presencia restringida a sotos, riberas y barrancos húmedos con abundante vegetación. Tiene especial predilección por lugares umbríos y frescos como bordes de bosques, prados y helechales.


Ejemplar juvenil de lución (Anguis fragilis), de un hermoso color rojizo.


 Los ejemplares juveniles muestran un patrón similar al de las hembras, aunque con el dorso de color dorado, plateado o incluso rojo.

 Bien conocidos por el desconocimiento popular, a menudo se cree que eslizones y luciones son criaturas venenosas, muy peligrosas para el humano despistado. No es raro escuchar historias de víboras con patas -los temidos punzones-, o refranes como "Si te pica el lución, coge pala y azadón"...en clara alusión de que si te pica no te queda mucho rato. Una vez más todos estos atributos ponzoñosos no dejan de ser una sarta de tonterías, pues nos encontramos ante unos animales insectívoros que no sólo no son venenosos, sino que ni tan siquiera muerden a la hora de defenderse.

     Herpetosaludos!

domingo, 12 de julio de 2015

El ranking que no queremos liderar...

 Si no sabes bien de que va esto, lee primero aquí.

 Cuando a comienzos de mayo, propuse el ejercicio de contar y anotar cada ofidio que se encontrara o se observara atropellado, era perfectamente consciente de que corría el riesgo de hacer el ridículo. No me importó lo más mínimo, los días se echaban encima y no tenía tiempo -ni ganas- de discurrir o buscar alguna metodología que hiciera de ello algo más serio, algo que se pudiera parecer a un estudio. Lo planteé como una especie de autoevaluacion, que cada uno podría llevar a cabo en su zona a título personal y cuyo objetivo no era otro que centrar la atención en el elevado número de serpientes que cada temporada mueren atropelladas en nuestras carreteras y caminos asfaltados. Finalmente, cuatro han sido las personas que me han remitido sus datos, aunque de saber cuales iban a ser mis propios resultados, me habría conformado con limitarme a ponerlos a ellos solos. También ha habido quién sin enviar lista, me ha remitido fotografías de ejemplares que ha ido encontrando atropellados, a tanto unos como a otros, les estoy tremendamente agradecido.

Macho de culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) de más de 120 cm. atropellado en Pradejón.


 Aunque en principio todo estaba pensado para La Rioja, no había ningún motivo para que no pudieran anotarse los atropellos en cualquier otro lugar. De ese modo y desde Salamanca, Miguel Rodríguez decidió compartir con nosotros las siguientes citas...

 07/05/15, Culebra bastarda. 1 ind. adulto atropellado. Juzbado (Salamanca).
 10/05/15, Culebra bastarda. 1 ind. adulto atropellado en Mercadillo (Ávila). Obs: Adrián Castilla Marcos y Felipe Castilla Puentes.
 14/05/15, Culebra bastarda. 1 ind. adulto atropellado. Monterrubio de Armuña (Salamanca).
 17/05/15, Culebra bastarda. 1 ind. adulto atropellado. Villamor de los Escuderos (Zamora).
 18/05/15, Culebra bastarda. 1 ind. adulto (1,15 cm) atropellado. Negrilla de Palencia (Salamanca).
 24/05/15, Culebra de escalera. 1 ind. adulto (1,05 cm) atropellado. Salamanca (Salamanca).
 25/05/15, Culebra bastarda. 1 ind. adulto (1,25m-1,30m) atropellado. Salamanca (Salamanca).
 31/05/15, Culebra de escalera. 1 ind. adulto (1,08 cm) atropellado. El Cubo de la Tierra del Vino (Zamora).
 04/06/15, Culebra de escalera. 1 ind. juvenil (>25 cm) atropellado. Villares de la Reina (Salamanca).

 Lo que da lugar a un registro de 9 ofidios atropellados, aparte incluyó también...

 15/05/15, Lagarto ocelado. 1 ind adulto atropellado. Es capturado por un milano negro. Ledesma (Salamanca).
 17/05/15, Culebra de escalera. 1 subadulto termorregulándose. El Maderal (Zamora).
 26/05/15, Culebra bastarda. 1 ind. adulto (>130 cm) cruza la carretera. Ledesma (Salamanca).
 01/06/15, Lagarto ocelado. 1 ind. adulto atropellado. Ledesma (Salamanca).


Culebra de escalera (Rhinechis scalaris) atropellada en Bobadilla (LR-115).
Foto: Eugenio Montelío.


 Ya en La Rioja, Jorge Ezquerro, pese a que Eolo le robó la hoja donde apuntaba las citas de mayo, me envió las siguientes esquelas...

 01/06/15, Culebra de escalera. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 01/06/15, Culebra de escalera. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 01/06/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 01/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 02/06/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Pradejón (N-232).
 02/06/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Pradejón (LR-280).
 03/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 03/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 03/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Arnedo (LR-134).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Logroño (AP-68).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Agoncillo (N-232).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Recajo (N-232).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Logroño (N-232).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Logroño (N-232).

 Un total de 15 atropellos, habría sido muy interesante la lista perteneciente al mes de mayo. Seguro que no fueron pocas las bajas.


Ejemplar macho de culebra lisa meridional (Coronella girondica), atropellado en Varea.
Foto: Carlos Zaldívar.


 Con coordenadas y puntos kilométricos -bastante más de lo que hubiera apuntado yo- César Aguilar anotó sin identificar la especie...

 16/05/15, N-111 Viguera (Km 313). 538239, 4684762.
 19/05/15, LR-259 Murillo de Río Leza (Km 11,5). 557868, 4693093.
 01/06/15, LR-280 Pradejón (Km 0,5). 578317, 4686270.
 02/06/15, N-232 Pradejón (Km 368). 578421, 4685758.
 02/06/15, N-232 Agoncillo (Km 393,5). 559055, 4698089.
 02/06/15, N-232 Pradejón (Km 364). 582146, 4685723.
 04/06/15, Entrada al Aeropuerto Agoncillo. 556922, 4700031.
 04/06/15, Entrada al Aeropuerto Agoncillo. 556707, 4700001.
 08/06/15, A-12. 513317, 4698138.
 08/06/15, A-12. 513673, 4698066.
 08/06/15, A-12. 519693, 4697574.
 08/06/15, A-12. 520308, 4697471.
 08/06/15, A-12. 520921, 4697259.
 08/06/15, A-12. 521753, 4697158.
 08/06/15, A-12. 527775, 4696018.
 08/06/15, A-12. 531242, 4695633.
 08/06/15, A-12. 531911, 4695650.
 08/06/15, A-12. 533384, 4696389.
 08/06/15, A-12. 534857, 4698006.
 08/06/15, A-12. 536154, 4698707.
 08/06/15, A-12. 536473, 4698791.
 08/06/15, N-232. 537432, 4698897.
 08/06/15, N-232. 538501, 4698665.
 08/06/15, N-232. 539132, 4698780.
 08/06/15, N-232. 540356, 4699397.
 08/06/15, N-232. 540966, 4700341.
 08/06/15, N-232. 563376, 4693831.
 08/06/15, N-232. 574378, 4685682.
 08/06/15, N-232. 576720, 4685501.
 08/06/15, N-232. 581023, 4686117.
 08/06/15, N-232. 587841, 4681331.
 08/06/15, N-232. 588398, 4680716.
 08/06/15, N-232. 588924, 4680105.

 Lo que suma 33 ejemplares para los cuales ese día fue su último capítulo.


Víbora hocicuda (Vipera latastei) encontrada atropellada en la provincia de Burgos.
Foto: Óscar Zuazo.


 Totalmente digno de un estudio -coordenadas, medidas de los ejemplares y hasta comentarios al respecto-, Michel Marín tuvo la mala suerte de encontrar...

 11/05/15, Bastarda. (80 cm.) 575790/4656910  LR-283, Cornago. Muerte el 11/05.
 11/05/15, Escalera. (30 cm.) 578463/4655122  LR-283, Igea. Muerte el 11/05.
 11/05/15, Bastarda. (110 cm.) 586937/4656102  LR-283, Rincón de Olivedo. Muerte el 11/05.
 11/05/15, Bastarda. (150 cm.)  580026/4681089  LR-134, Quel. Muerte el 11/05.
 14/05/15, Escalera. (90 cm.)  588045/4650690  LR-123, Cervera. Muerte el14/05.
 14/05/15, Escalera. (100 cm.) 574642/4670002  LR-123, Arnedo. Muerte 14/05.
 17/05/15, Escalera. (75 cm.) 575671/4672089  LR-123, Arnedo. Muerte 15/05.
 17/05/15, Bastarda. (140 cm.) 587253/4687045  Manzanillo, Calahorra. Muerte el 16/05.
 17/05/15, Bastarda. (70 cm.) 577415/4679207  LR-134, Arnedo. Muerte el 16/05.
 20/05/15, Bastarda. (90 cm.) 579192/4655081  LR-283, Igea. Muerte el 19/05.
 22/05/15, Bastarda. (100 cm.) 581481/4657373  LR-283, Igea. Atropellada, pero viva; algo de sangre en el morro; se retiró de calzada; gran fuerza; en un ataque, incluso saltó elevándose por completo del suelo, pero ataques con error direccional de 45º por el aturdimiento. Estimo supervivencia en 90% 
 25/05/15, C. lisa meridional. (40 cm.) 576221/4663169  LR-283, Cornago. Muerte el 25/05.
 27/05/15, Bastarda. (150 cm.) 576462/4679053  LR-134, Arnedo. Muerte el 25/05. 
 28/05/15, Bastarda. (100 cm.) 575254/4671137  LR-123, Arnedo. Muerte el 28/05. 
 28/05/15, Bastarda. (100 cm.) 578124/4676413  LR-281, Quel. Muerte el 25 o 26/05. 
 29/05/15, Bastarda. (60 cm.) 587579/4653172  LR-123, Cervera. Muerte el 29/05. 
 29/05/15, Bastarda. (50 cm.) 582422/4662662  LR-123, Grávalos. Muerte el 29/05. 
 30/05/15, Bastarda. (60 cm.) 597089/4669379  LR-285, Alfaro. Muerte el 30/05. 
 30/05/15, Bastarda. (140 cm.) 593315/4663557  LR-385, Alfaro. Muerte el 30/05. 
 30/05/15, Bastarda. (130 cm.) 573674/4663838  LR-289(385), Alfaro. Muerte el 29/05. 
 30/05/15, Bastarda. (140 cm.) 585462/4657415  LR-123, Cervera. Muerte el 28/05. 
 30/05/15, Bastarda. (70 cm.) 579646/4662910  LR-123, Grávalos. Muerte el 28/05. 
 31/05/15, Escalera. (70 cm.) 580359/4690118  Canal viejo, Calahorra. Muerte el 27 o 28/05. 
 31/05/15, Bastarda. (50 cm.) 583496/4683578  LR-134, Calahorra. Muerte el 29/05. 
 31/05/15, Bastarda. (70 cm.) 582970/4683159  LR-134, Calahorra. Muerte el 31/05. 
 31/05/15, Bastarda. (110 cm.) 580130/4681179  LR-134, Arnedo. Muerte el 31/05. 
 02/06/15, Bastarda. (60 cm.) 580754/4681617  LR-134, Quel. Muerte el 02/06. 
 03/06/15, Escalera. (110 cm.) 574662/4658580  LR-283, Cornago. Muerte el 02/06. 
 05/06/15, Bastarda. (90 cm.) 582362/4662854  LR-123, Grávalos. Muerte el 05/06. 
 05/06/15, Bastarda. (50 cm.) 585179/4655922  LR-283, Rincón de Olivedo. Muerte el 05/06. 
 08/06/15, ofidio ?. 583989/4684648  Calahorra, ramal entre rotonda Eroski y LR-134.
 08/06/15, ofidio ?. 584004/4684436  Calahorra, ramal entre rotonda Eroski y LR-134.
 08/06/15, Bastarda. (140 cm.) 576853/4679193  LR-134, Arnedo. ¿Viva? En el arcén, posición normal, cabeza oculta en vegetación que impide asegurar su estado vital.
 09/06/15, Bastarda (50 cm.) 587598/4653203 LR-123, Cervera. Muerte el 9/6 
 11/06/15, Escalera (80 cm.) 587592/4653171 LR-123, Cervera. Atropellada, pero viva; se retira de la calzada; el 1/4 posterior se mueve como cuando muere; creo tiene gran dolor por atacar contra sí misma en ese punto y boca siempre abierta; termina oculta en raíz de olivo estimo supervivencia en 50%.

 Un total de 35 serpientes atropelladas. Aparte, también recoge las siguientes citas...

 12/05/15, Lución. (18 cm.) 588522/4655979  LR-123, Cervera. Muerte el 10 u 11/05. 
 13/05/15, Ocelado. (35 cm.) 589103/4655515  LR-123, Cervera. Muerte el 13/05. 
 14/05/15, Sapo ? (grande.) 588045/4650690  LR-123, Cervera. Muerte 12 o 13/05. 
 08/06/15, Ocelado. (30 cm.) 584839/4658293  LR-123, Igea/Cervera. Muerte el 30/06.


Tan grueso como una barra de pan, este descomunal macho de casi 2 metros de culebra bastarda
(Malpolon monspessulanus), fue encontrado atropellado cerca de Navarrete (LR-442).
Foto: Leandro Arroyo.


 Por mi parte e incluyendo también algunas citas de Navarra y Zaragoza que recogí durante mis desplazamientos habituales...

 14/05/15, Culebra bastarda. Leza de Río Leza (LR-250).
 14/05/15, Culebra de escalera. Agoncillo. (N-232).
 14/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto entre Logroño/Pradejón (N-232).
 14/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto entre Logroño/Pradejón (N-232).
 14/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto entre Logroño/Pradejón (N-232).
 14/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto entre Logroño/Pradejón (N-232).
 14/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto entre Logroño/Pradejón (N-232).
 14/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto entre Logroño/Pradejón (N-232).
 15/05/15, Culebra lisa meridional. Sádaba (A-1201). Obs. Ignacio Arróspide.
 16/05/15, Culebra de escalera. Sádaba (A-1201).
 16/05/15, Culebra de escalera. Sádaba (A-1201).
 17/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 17/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 17/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 17/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 17/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 17/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 17/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 17/05/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Calahorra/Zaragoza (AP-68).
 19/05/15, Culebra de escalera. Trayecto Lodosa/Pradejón (NA-6220).
 21/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Lodosa/Pradejón (LR-123).
 22/05/15, Culebra bastarda. Pradejón (Camino Regadío).
 24/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Pradejón/Calahorra (N-232).
 24/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Pradejón/Calahorra (N-232).
 25/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Lodosa/Pradejón (NA-6220).
 27/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Lodosa/Pradejón (LR-123).
 28/05/15, Culebra bastarda. Trayecto Lodosa/Pradejón (NA-6220).
 28/05/15, Culebra bastarda. El Villar de Arnedo (LR-123).
 29/05/15, Culebra de escalera. Pradejón (LR-280).
 31/05/15, Ofidio sin identificar. Agoncillo (N-232).
 31/05/15, Ofidio sin identificar. Agoncillo (N-232).
 31/05/15, Ofidio sin identificar. Agoncillo (N-232).
 31/05/15, Culebra bastarda. Navarrete (A-12).
 31/05/15, Culebra lisa europea. Moncalvillo (Pista asfaltada).
 01/06/15, Culebra bastarda. Pradejón (Camino asfaltado).
 02/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Lodosa/Pradejón (NA-6220).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Lodosa/Pradejón (NA-6220).
 04/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Lodosa/Pradejón (NA-6220).
 07/06/15, Culebra bastarda. Pradejón (Camino de las piscinas).
 09/06/15, Culebra bastarda. Trayecto Lodosa/Pradejón (NA-6220).
 09/06/15, Culebra bastarda. Trayecto Lodosa/Pradejón (LR-123).
 09/06/15, Ofidio sin identificar. Trayecto Pradejón/Calahorra (N-232).
 12/06/15, Culebra bastarda. Trayecto Lodosa/Pradejón (LR-123).
 14/06/15, Culebra de escalera. Igea (LR-123).

 ...reúno muy a mi pesar, un total de 44 serpientes atropelladas. A estas se les podrían añadir otras 14 que encontré entre los días 8 y de 11 de mayo y 4 más entre el 19 y 30 de junio, lo que sumaría un total de 62 ofidios que encontré atropellados entre los dos meses.


 Si sumamos todos los resultados pertenecientes a La Rioja, obtenemos un total de 114 culebras atropelladas entre mediados de mayo y mediados de junio. Aunque hay que reconocer la posibilidad de que más de una persona haya contado la misma culebra, resulta evidente que los ofidios que han perecido en este periodo de tiempo sobre nuestro asfalto han sido muchísimos más. Podríamos decir que este ha sido el año de la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), hacía tiempo que no veía tantas y de un tamaño tan notable, la cuestión es... ¿Dónde se meten el resto de años?


Hembra adulta de culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Aunque se encontraba bien en apariencia, 
el animal había sido atropellado y murió poco después.


 Especialmente trágico me resultó el encuentro con una preciosa hembra adulta de esta especie. Se encontraba en aparente buen estado, sin embargo sólo movía la parte anterior del cuerpo por tener la columna vertebral dañada. Pensé en acabar con su vida y ahorrarle sufrimiento, pero no fui capaz de tomar una decisión firme... el animal murió pocas horas después, llevando en su interior una puesta de nueve huevos.

 La solución a este problema es algo harto complicado, la ejecución de pasos para fauna podría no tener sentido hablando de reptiles, pues son ellos mismos los que buscan el asfalto para termorregular. Tal vez la instalación de algún tipo de barreras -como las que ya se usan para anfibios- podría aliviar el problema en determinados lugares si se identificasen puntos negros, pues extender barreras a lo largo de todos los kilómetros de vías asfaltadas resulta utópico y muy poco realista. Desde este blog no se solucionará gran cosa, pero al menos han quedado claras dos verdades... que el número de serpientes que cada año mueren en nuestras carreteras es enorme y que los aficionados a la herpetología también pueden hacer listas.

     Herpetosaludos!

sábado, 27 de junio de 2015

Nuevas citas de sapo partero y sapillo moteado en Alcanadre

 El pasado fin de semana participé junto con Ricardo Zaldívar en una jornada de un voluntariado denominado "Amigos de los Ríos". Durante toda la mañana del sábado 20 de junio estuvimos limpiando de basura un tramo de ribera del río Ebro, a su paso por Alcanadre -WM79-.

Los participantes de la jornada junto con toda la basura recogida.
Foto: amigosdelosrios.com

Cuadrícula donde se produjeron las observaciones.

 La sorpresa vino cuando alguien gritó "una rana", así fue como observamos un ejemplar juvenil de sapillo moteado (Pelodytes punctatus), lo que supuso una nueva cita reciente que actualizaba la cuadrícula de esta especie. Un poco más tarde, de nuevo saltó la alarma... "una rana, otra"... Se trataba esta vez de un sapo partero (Alytes obstetricans), cuyo encuentro suponía nada más y nada menos que una nueva cuadrícula para la especie.

 Y así fue como limpiando la basura que otros dejan, acabamos actualizando el atlas. Me fue grato ver a tanta gente de Alcanadre implicada en esta ejemplar tarea. Tenéis más información sobre "Amigos de los Ríos" en su página web: amigosdelosrios.com

     Herpetosaludos!

lunes, 15 de junio de 2015

¿Para qué quieres esa mascota?

 Si hay una cosa que he aprendido con el paso de los años, es que para animales domésticos con los que compartir nuestras vidas, ya están los perros y los gatos. Por mucho que algunas personas se empeñen, no podemos compararlos con mapaches o cerdos vietnamitas. Los primeros por ser una mala bestia incapaz de adaptarse a la vida en cautividad, los segundos por resultar abrumadoramente ridícula su tenencia en casa a menos que tengamos un corral. Que si petauros del azúcar, que sí coatíes, roedores de los confines de la tierra, hurones... Al contrario que el perro o el gato, ninguno de estos animales lleva miles de años viviendo con nosotros y por tanto adaptado a la convivencia con nuestra especie.


Jóvenes dragones barbudos (Pogona vitticeps) expuestos en el escaparate de una tienda de animales.


 A la mayoría de las aves es necesario mantenerlas enjauladas, lo que resulta antinatural y en mi opinión poco ético. Lamentablemente me toca de cerca haber tratado con psitácidas -loros y cotorras-, y sé bien que debido a su enorme inteligencia -similar a la de un niño pequeño-, resulta muy difícil proporcionarles los estímulos y necesidades que requieren a lo largo de su longeva existencia.

 Un acuario con peces hace muy bonito, y eso es lo que resulta un acuario en realidad, un adorno viviente que necesita unos cuidados y un mantenimiento, y sí, quedará precioso... pero que nadie espere interactuar con sus cíclidos o pasar un buen rato con los guppys. Esta curiosa relación, puede conllevar que al fin y al cabo el abnegado propietario termine por cansarse de limpiar y cuidar el dichoso y ya no tan hermoso -tras haberse descuidado últimamente- acuario.

 Y así es como llegamos a los anfibios y reptiles cautivos. Un terrario al igual que un acuario puede lucir muy bonito -sobretodo recién instalado-, pero no deja de ser un mero adorno, sólo que mejor y más guay, deben de pensar algunos. Una vez más la interacción con sus habitantes es cero, y la limpieza y los cuidados se multiplican. Pero no, es mucho más interesante, algo de mayor categoría tener un dragón barbudo (Pogona vitticeps) o una pitón real (Python regius) y no un mísero gato como el del vecino.

Especies raras de lagartos puestos a la venta en una web.
 No puedo decir mucho sobre el mantenimiento de anfibios en cautividad, por ser un tema que desconozco en gran parte, pero dada la actividad y costumbres de la mayoría de especies es algo que se me antoja aburridísimo. Si a eso le añadimos que necesitan alimento vivo y su sensibilidad a las condiciones ambientales de limpieza, temperatura y humedad, me parece que no han de ser muy buenas mascotas.

 Se me revuelven las entrañas cada vez que veo en el escaparate de una tienda de animales una urna repleta de pequeñas iguanas (Iguana iguana) o graciosas crías de dragón barbudo. Pequeños reptiles que para crecer sanos necesitarán una alimentación adecuada, variada y suplementada con complejos vitamínicos, que no servirán de nada si no reciben una radiación ultravioleta adecuada para poder asimilarlos. Aquellos que alcancen una talla adulta, tendrán que pasar además por el trance de vivir encerrados en su exiguo terrario. Una cárcel muy bonita y totalmente equipada -pero cárcel al fin y al cabo-, a menos que su cuidador esté dispuesto a "comerse" el espacio de su propio hogar para instalar un terrario suficientemente espacioso o incluso a tener que acondicionar una habitación entera a modo de "pedacito de bosque tropical".

Conversación extraída de un foro
sobre terrariofilia.
 Pero de lo que yo me maravillo y me pregunto una vez más, es para qué cuernos puede querer alguien un animal que se pasa la vida inmóvil bajo una bombilla... 

 Y hablando de movilidad reducida... las serpientes. Preciosas sí, pero aburridas cual sermón dominical. ¿Para qué quieres un animal que se pasa la vida enroscado en su terrario y al que tienes que alimentar con ratones que tienes que comprar o criar en tu casa? Afortunadamente no son tan baratas como otros reptiles pero no es raro encontrar pitones reales o serpìentes del maizal (Pantherophis sp.) a precios bastante asequibles. Estas especies no dejan de ser animales inofensivos, pero por increíble que parezca también existen dementes que tienen en sus casas serpientes venenosas y grandes constrictoras -que a pesar de no tener veneno, matan mucho más eficazmente y rápido que una serpiente de cascabel por ejemplo-. Las serpientes son verdaderas "houdinis", escapistas natas. Eso lo sabe cualquiera que haya intentado mantener alguna vez a una encerrada, aunque sea por un corto espacio de tiempo. Una serpiente escapada no tardará mucho en sembrar el pánico entre el vecindario. Ella por su parte sólo se dará un paseo, los informativos y la prensa harán el resto... 

 Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra, dijo una vez uno... Tengo una tortuga, lo confieso. No fue ningún capricho, sino un encargo. Se trata de una tortuga que un familiar me dio en su día, se la habían regalado por su cumpleaños y estaba cansado de ella. Lleva conmigo actualmente más de 15 años y si la mantengo es únicamente porque adquirí el compromiso de cuidar de ella -un acuario de 360 litros y una piscina desmontable en la terraza para el verano, mi pérdida de espacio habitable me conllevan-. Sobre las tortugas acuáticas -galápagos- puedo decir que son sucias hasta decir basta, no hay filtro de acuario que pueda con ellas. En su favor puedo alegar que aparte de que existen preparados comerciales para ellas -la mayoría de una calidad deleznable-, comen prácticamente cualquier cosa y quizá son un poco más activas que saurios o serpientes. Pero bueno, que eso de establecer un vinculo con su dueño e interactuar, nada de nada. En absoluto recomiendo su mantenimiento salvo que se tenga un jardín con estanque del que no puedan escaparse.

 Sabemos que son varios los galápagos que escapados o liberados por sus irresponsables dueños pueden resultar especies invasoras. Y es que esto del mantenimiento en cautividad de animales exóticos no entraña tan sólo una cuestión ética, también lo es de conservación. El galápago americano (Trachemys scripta) es una de las especies invasoras más extendidas del planeta y aquí no íbamos a ser menos. Está demostrado que la presencia de esta especie en el medio natural pone en jaque a nuestras especies de galápagos autóctonos, con los que entabla una competencia directa y a los que trasmite parásitos y enfermedades infecciosas. Otra especie de reptil que ha resultado invasora debido a su comercio como mascota es la culebra real de California (Lampropeltis geltulus), que en Gran Canaria se ha adaptado perfectamente al medio y depreda sobre las especies insulares de saurios, algunas de ellas ya de por sí amenazadas.

Galápagos autóctonos a la venta en páginas de anuncios clasificados.
 Otro problema de conservación derivado del tráfico con estas especies de animales es el concerniente a la captura directa de ejemplares en el medio para su comercialización. Un paseo por páginas de anuncios clasificados, foros y tiendas web puede ser para echarse a temblar. Resulta espantosamente sencillo encontrar usuarios que ofrecen a la venta sin pudor alguno galápagos autóctonos o tritones jaspeados, a pesar de ser especies protegidas cuya tenencia en cautividad está prohibida por ley. Incluso existen a la venta ejemplares de víbora hocicuda (Vipera latastei), lagarto ocelado (Timon lepidus) o determinadas subespecies ibéricas de salamandra común (Salamandra salamandra), que criados en cautividad por particulares de otros países como Alemania se ofrecen como legales. Nunca en nuestro país se han emitido permisos para la captura, comercialización y cría de ninguna de estas especies autóctonas, por lo tanto, todos estos especímenes son ILEGALES. Por mucho que quieran vendernos la moto de que son legales, criados en cautividad y bla, bla... no hace falta ser un lince para darse cuenta de que esos animales, sus progenitores, o los progenitores de sus progenitores, no han salido de Alemania precisamente. Otra cosa muy distinta es que al comprador le guste creérselo para así justificar su miserable acción.

 Aun así, admito que la terrarofilia puede ser muy interesante, que puede ayudar al estudio y comprensión del comportamiento y vida de estos animales y que incluso tal vez se le podría sacar cierto partido educativo. Por supuesto, tampoco me cabe duda de que hay dueños muy responsables con sus mascotas, verdaderos apasionados de estos animales que se desviven en su cuidado, su bienestar y que tienen una conciencia a la hora de elegir que especies mantener. Sin embargo, ni para estas personas, ni para ninguno de los menesteres citados es necesario despachar iguanas o tortuguitas a granel como si fueran gominolas. Tampoco hace falta vender rarísimos ejemplares de gecos neocaledonios capturados bajo la luz de la luna llena, o amenazados lagartos de las tórridas hamadas saharianas. Si de algo estoy convencido es que de estudiosos, profesionales y gente responsable no vive este asqueroso sector de la venta de animales. Lo que realmente lo sustenta es la ignorancia, la irresponsabilidad y más de un payaso.

     Herpetosaludos!

domingo, 24 de mayo de 2015

Identificación de renacuajos

 Si hay un grupo entre los herpetos riojanos que pueda representar un auténtico reto en cuanto a su identificación, este podría estar constituido por los renacuajos. En verdad se asemejan tanto, que tratar de distinguir entre sí las diferentes especies puede sonar a chiste. No obstante y aunque hay especímenes realmente difíciles de identificar, no se trata de una tarea imposible si tenemos en cuenta determinados aspectos de su anatomía.


Larva de sapo de espuelas (Pelobates cultripes), inconfundible por sus ojos situados en los laterales de la
enorme cabeza y su aspecto traslúcido.


Larva de rana común (Pelophylax perezi). Puede
apreciarse el espiráculo a la izquierda y el ano
a la derecha. Además, también tiene el
vientre blanco y la boca pequeña.
 Para poder identificar renacuajos deberemos prestar atención a su aspecto general, a la forma y extensión de su membrana caudal -cola-, y a la posición del ano y el espiráculo branquial -que aparece como una pequeña abertura que sobresale sobre el costado izquierdo o bajo el vientre-. En menor medida podemos guiarnos por el tamaño, la coloración y la intensidad de sus manchas, aunque estos son detalles que pueden variar mucho, incluso dentro de una misma población. Otros aspectos que pueden resultar diagnósticos, son el tamaño de la boca o la presencia de un fino dibujo reticulado a lo largo de toda la piel -visible a veces sólo con lupa-. También conviene tener en cuenta, que cuanto menos desarrollada se encuentre la larva, más ardua será su catalogación. Así, si nos encontramos ante renacuajos muy pequeños de ranita de San Antonio, deberemos prestar mucha atención para no confundirlos con diminutas larvas de sapo de espuelas o viceversa. Lo mismo puede ocurrirnos con renacuajos poco desarrollados de sapo partero y rana común, por ejemplo o con cualquiera del resto de especies. Debido a ello siempre nos merecerá más la pena centrar nuestros esfuerzos sobre aquellas larvas que, sin llegar a haber comenzado la metamorfosis, cuenten con cierto desarrollo.


 Sapo partero (Alytes obstetricans)

 Renacuajo de tamaño mediano o grande (6-9cm), con espiráculo ventral cercano a la boca y ano medio. Membrana caudal redondeada y con pigmentación variable, con una banda de color plateado a lo largo del vientre muy característica. Puede parecerse mucho al de la rana común, pero esta tiene el espiráculo a la izquierda, el ano orientado a la derecha y la boca más pequeña. Se encuentra normalmente en aguas permanentes, tanto estancadas como corrientes. Tarda varios meses en desarrollarse, a veces incluso alrededor de un año.


 Sapillo pintojo (Discoglossus galganoi)

 Renacuajo pequeño (2'5-3'5 cm), con espiráculo situado en mitad del vientre y ano medio. Membrana caudal redondeada y con pigmentación normalmente escasa. Posee un fino retículo a lo largo de la piel que dibuja formas irregulares. Es parecido a las larvas pequeñas del sapo partero y a las de los sapos común y corredor, aunque no es tan oscuro como estos últimos. Se encuentra normalmente en aguas someras de escasa entidad, que pueden ser tanto corrientes -pequeños arroyos- como estancadas -charcos-. Desarrollo muy rápido, en menos de un mes.


 Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

 Renacuajo enorme y de aspecto grotesco (8-12 cm). A menudo inconfundible por su tamaño y sus ojos situados a los lados de la cabeza. Espiráculo izquierdo dirigido hacia arriba, ano medio y con una gran membrana caudal en forma de huso y terminada en punta. Piel traslúcida, por lo general escasamente pigmentada. Los individuos recién eclosionados se parecen a las larvas de la ranita de San Antonio, pero carecen de su característica franja oscura. Suele encontrarse en masas de agua estancada y debido a que precisa varios meses para su desarrollo, estas han de tener cierta entidad, normalmente con más de 50 cm. de profundidad.


 Sapillo moteado (Pelodytes punctatus)

 Renacuajo mediano (5-6 cm), con espiráculo en el lado izquierdo dirigido hacia arriba y ano medio. Membrana caudal puntiaguda y habitualmente poco pigmentada. Presenta un fino retículo a lo largo de todo el cuerpo que forma líneas perpendiculares y paralelas. Cuando alcanza cierto desarrollo, una línea sensorial es visible a simple vista a lo largo de la cara y los costados. Paquete intestinal perfectamente visible, lo que lo hace prácticamente inconfundible con cualquier otra larva. Suele encontrarse en aguas estancadas con independencia de su volumen, aunque preferentemente con algo de vegetación. Desarrollo rápido, alrededor de un mes o incluso menos.


 Sapo común (Bufo spinosus)

 Renacuajo pequeño (2'5-3'2 cm) de color muy oscuro, casi negro. Espiráculo izquierdo, ano medio y membrana caudal redondeada en su extremo. Las larvas desarrolladas suelen estar salpicadas de pequeñas motas de color dorado. Muy difícil de distinguir de la larva del sapo corredor. Puede encontrarse tanto en aguas corrientes como estancadas, normalmente profundas y de cierta entidad, pero a veces en charcos, cunetas, etc. Desarrollo rápido, alrededor de un mes o incluso menos.


 Sapo corredor (Bufo calamita)

  Renacuajo pequeño (2'2-3 cm) de coloración negruzca. Espiráculo izquierdo, ano medio y membrana caudal redondeada en su extremo. Las larvas desarrolladas suelen presentar una mancha blanquecina en el mentón. Muy difícil de distinguir de la larva del sapo común. A diferencia de este, suele encontrarse en masa de aguas pequeñas y poco profundas como cunetas, rodadas de caminos o charcos. Desarrollo muy rápido, en menos de un mes.


 Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

 Renacuajo de tamaño mediano (4-5 cm), con espiráculo en el lado izquierdo y ano dirigido hacia el lado derecho. Membrana caudal extensa y ahusada, terminada en punta. Pigmentación escasa, pero con una franja oscura a lo largo de la región muscular de la cola. Puede asemejarse a las larvas poco desarrolladas del sapo de espuelas, pero estas tienen el espiráculo ligeramente dirigido hacia arriba, el ano situado en la línea media del cuerpo y carecen de la franja negruzca en la región muscular. Se encuentra habitualmente en aguas estancadas, por lo general de escasa entidad y con cantidad de vegetación en las orillas. Tarda en desarrollarse entre mes y medio y tres meses.


 Rana común (Pelophylax perezi)

  Renacuajo grande (6-10 cm) con espiráculo en el lado izquierdo y ano dirigido hacia el lado derecho. Membrana caudal normalmente muy pigmentada, terminada en punta. Vientre blaquecino. Parecido a la larva del sapo partero, pero esta tiene la cola más redondeada, el espiráculo ventral y una banda plateada a lo largo del vientre, que suele ser oscuro. Puede encontrarse en cualquier masa de agua independientemente de su tamaño o grado de agitación. Desarrollo de varios meses, a veces incluso alrededor de un año.


 Para poder apreciar bien los detalles, lo más recomendable es tomar al renacuajo junto con algo de agua en una bolsa transparente o mejor aún en un pequeño acuario de plástico que podamos transportar con facilidad. De este modo podremos observar su espiráculo -cosa muy difícil de hacer con el renacuajo sacado del agua- y la manipulación del individuo será mínima. Debemos procurar no manipularlos nunca con las manos, pues el calor de nuestro cuerpo puede dañarlos y destruir la capa de mucosa que les recubre y protege. Si bien al principio puede resultar frustrante, conforme vayamos cogiendo práctica y adquiriendo experiencia, no sólo nos daremos cuenta de que determinar la especie a la que pertenece un renacuajo no es algo tan difícil, sino que en muchas ocasiones, seremos capaces de identificarlos de un vistazo... sin ni siquiera tener la necesidad de cogerlos.

     Herpetosaludos!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...